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Plan de Dinamización del Sector de la Madera y Mueble

El sector de la madera y mueble en la provincia de Cádiz, es un sector productivo de actividad, que se distribuye a través de tres áreas claramente definidas: Sanlúcar de Barrameda, Chiclana de la Frontera y la Sierra de Cádiz, concentrándose especialmente en El Bosque y Prado del Rey.

Nuestra provincia ocupa la quinta posición en materia de exportación a nivel andaluz y destaca por una diferenciación de su producto, por el tipo de madera utilizado: la caoba.

Este tipo de muebles con salida a mercados internacionales son del agrado del mercado Portugués, Anglosajón y Americano, para estratos sociales altos y de gran poder adquisitivo.

El sector cuenta en la provincia de Cádiz con un total de 239 empresas que se agrupan en los siguientes epígrafes del IAE:

  • 1-4638 – Fabricación de muebles de madera, junco y mimbre
  • 1-4685 – Actividades anexas a la industria del mueble
  • 1-4681 – Fabricación de mobiliario de madera para el hogar
  • 1-4682 – Fabricación de mobiliario de madera para oficinas

La mayoría de empresas fabricantes se encuadran en el epígrafe 1-4681, con casi 190 registros, 40 en el epígrafe de actividad auxiliar, 9 en el primer epígrafe mencionado y sólo una empresa se dedica al mobiliario de oficina.

Por localidades, la principal concentración se da en Sanlúcar de Barrameda, con 48 altas más 7 en Chipiona. Es decir hablamos de 55 empresas, con una actividad centrada en la ebanistería, a la que ya hemos hecho referencia y que es la más destacable por su diferenciación, a nivel provincial.

En Chiclana de la Frontera datamos 32 altas, con empresas de gran tamaño y contando con la empresa Polanco, como referente y líder en el sector. Si ampliamos al ámbito de la bahía, tenemos 29 registros en Cádiz y 10 en El Puerto de Santa María. El perfil de esta zona es más heterogeneo que en el caso anterior, con empresas que van desde fabricación de puertas a sofás.

Por último en la zona de la Sierra de Cádiz, encontramos un total de 61 registros, que se concentran en más de la mitad entre El Bosque, Benamahoma, Ubrique y Prado del Rey, que es la zona en la que hemos centrado nuestro diagnóstico previo. Aquí el perfil empresarial es bajo, con negocios de tipo familiar, mueble principalmente artesanal y rústico y otras empresas que se dedican al "acabado" de productos comprados en los principales focos de producción andaluces.

En cada zona podemos identificar de una tipología de empresas bien diferenciada y con un producto distinto en cada caso. Si bien en Sanlúcar se desarrolla un tipo de mueble colonial, con salida a mercados exteriores, en la Sierra de Cádiz, se trabaja principalmente un mueble rústico y de estilo andaluz. Finalmente existen empresas de mayor tamaño en Chiclana, con un mayor índice industrial que se dedican a distintos tipos de productos, más ajustados a la demanda estándar de mercado, que deben competir con los grandes fabricantes.

De cara a la puesta en marcha del Plan de Intervención para el Sector de la Madera y el Mueble de Cádiz, habría por un lado que tener en cuenta la distinta situación que se vive en cada una de estas tres áreas de actividad. Por otro lado, para completar el estudio previo iniciado en el marco de la Sierra habría al menos que ampliar el radio de acción al resto de localidades serranas, que cuentan con esta industria: Arcos, Olvera, Alcalá del Valle, Puerto Serrano y Zahara de la Sierra.

El universo empleado, como muestra en este diagnóstico previo han sido un total 15 empresas de ocho de El Bosque, cinco de Prado del Rey y dos de Ubrique, que han mostrado su posicionamiento cara al mercado, sus instalaciones y mecánica de trabajo, han definido sus productos, variedad, calidades y acabados y por último se han recogido las sugerencias respecto a las líneas de acción a plantear.

El sector presenta grandes deficiencias, que van desde la falta de suelo industrial, a escasez de tecnología en los procedimientos, controles de calidad y acabados y problemas de índole medioambiental.

Valoración del estudio Previo.

Tras visitar las quince empresas que solicitaron participar en el proyecto, podemos decir que una amplia mayoría de empresas, o no desean cambiar su modelo de negocio o tienen problemas de mayor urgencia que dotar a su empresa de nuevos modelos de gestión y comercialización.

Existe, además un grupo de empresas de perfil artesanal, que no pueden adscribirse a un proyecto de desarrollo, en base e un plan estratégico, pues su posicionamiento de mercado debe guiarse por otros parámetros distintos a los de la industrialización y la competitividad en el segmento del mueble.

Por último detectamos un grupo de cinco o seis empresas, que podría ampliarse hasta unas diez, con un tamaño "suficiente" para poder emprender acciones de promoción, comercialización y creación de valor añadido, en un futuro proyecto.

A pesar de la crisis que sufre el sector del mueble, por la hipercompetencia, el descenso de la construcción y la crisis de las economías domésticas, estos microclusters, no están sufriendo en demasía el impacto del descenso de demanda. En concreto, el grupo de empresas de la Sierra mantiene sus clientes habituales y una demanda procedente del área geográfica inmediata (Cádiz, Huelva, Sevilla).

Las empresas fabricantes de la zona, trabajan en maderas macizas, con buenos acabados y en general valoran sus precios como "altos". Esto no representa un problema, pues el precio no debe ser determinante y sí la calidad y los acabados que permitan competir en el segmento alto y medio-alto.

El sector trabaja mayoritariamente contra pedido y a medida, lo que condiciona su desarrollo y a su vez le permite apostar por un posicionamiento de mercado enfocado precisamente en esos valores diferenciales.

El trabajo iniciado por la Cámara de Comercio de Cádiz y el Ayuntamiento del Bosque, persigue alcanzar un diagnóstico más definido de la situación del sector en la Sierra de Cádiz y el desarrollo de un Plan de Intervención para el Sector de la Madera y el Mueble, que permita una reestructuración y adaptación de algunas de estas empresas.

Este Plan a su vez, servirá de plataforma para el desarrollo de proyectos posteriores, que incidan en aspectos "cara al mercado" y que permitan a las empresas que participen en estos itinerarios, su reposicionamiento.

Para ello deben existir mayores niveles de concienciación y cooperación empresarial en estas localidades, de manera que las empresas dejen de verse como competencia, para pasar a colaborar con las empresas del entorno.

Por último, implicando al grupo de empresas de perfil artesanal que hemos identificado, y demás agentes turísticos de la zona, proponemos un proyecto paralelo, mediante la vinculación de la artesanía que aún persiste en parte de estas empresas, con rutas turísticas, apertura al público de los procesos artesanales y exposición de mueble rústico y promoción de la zona de manera conjunta, completando las líneas de desarrollo que se pueden plantear para este sector.